Aullidos del fin del mundo

viernes, 31 de mayo de 2024

Esto no es un tributo

 ¿No lo ves? No formas parte del plan. Olvidé que ya no estás. Tu sombra me alcanza. Tus desgarros son mis clavos ardiendo. Mis plumas se prenden y el faro alumbra bien lejos.

No soy de quedarme quieto y esperar el disparo. Pero dejarme olvidar sería patético, igual que tú. Todas mis emociones nacen de la rabia y del odio. ¿Es la única forma en la que sé escribir?

No quiero sentirme un sustituto, ni quiero alargar esta noche a una tercera parte, pero tu cinismo por sí solo ya consigue que esta sombra nos ampare.

Las decisiones importantes están tomadas. De nada sirve pensar en mundos paralelos. Siempre habrá algo que no nos guste. Nunca saldremos impunes de este avispero.

Tu aguijón me atraviesa desde el pasado. Eres virulento, nocivo y tan dañino. En tus manos anidan gorriones e intentas salvarlos, pero eres un náufrago eterno con un presente varado.

Si tanto tiempo ha pasado no sé cómo tengo un recuerdo tan claro de todo tu infierno. No puedo volver, pero tampoco puedo salir huyendo.

No te estoy regalando el derecho que una vez me quitaste. Esto no va dirigido a ti. Esto es solo una despedida del dolor, un breve recordatorio de que hay algo más ahí fuera. Que un año me vuelve de hierro y que nadie merece sentirse un monstruo, cuando el monstruo es aquel que rompe las promesas  y su cordura.

Creí perder mi mundo, cuando en realidad gané mi libertad. Esto no es un tributo. Esto me pertenece a mí. Soy lo que nunca vas a poder presumir.

Elijo que esto no me duele.


No hay comentarios:

Publicar un comentario