La furia que hay en mí está desbocada. Remo con todas mis fuerzas hacia un mar lleno de niebla. Este mundo me está atrapando y yo quiero deshacerme de todas las redes que me cubren. Me niego a no tomar mi propio camino, me niego a que todo esto no haya servido de absolutamente nada.
Cuando me quiero dar cuenta el tiempo ya no se mide en segundos y se convierte en arena que me cubre hasta el cuello. Hay algo en esta soledad que no está bien. Es como tener la certeza de que mi vida debería tener otro ritmo, pero solo está en un punto muerto. Siento que he luchado tantas batallas que lo único que he ganado ha sido contemplar el campo lleno de cadáveres.
Solo quiero que alguien apueste por mí. Quiero ser su caballo ganador. Quiero dejar de querer de memoria. Quiero demostrar que yo también merezco esa felicidad. Todo lo que me prometieron fue una burda mentira. Necesito romper con todo, necesito empezar a vivir y encontrar mi propia voz. Pero todo está en pausa. Todo lo que hay a mi alrededor no son más que libros, historias y pasajes que nunca me pertenecerán.
¿Dónde quedo yo en todo este caos? Qué bestia es la conclusión.
Hoy solo quiero un abrazo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario